La columna del experto: La importancia de la prevención primaria en la implementación de un medio ambiente seguro y saludable

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Por Ezequiel Dominguez, Lic. en Relaciones laborales y especialista en RSE - responsable de capacitaciones enProvincia ART.

La prevención laboral es un factor fundamental para evitar la aparición de enfermedades y accidentes en el mundo del trabajo. Llevarla a la práctica favorece la reducción de factores de riesgo, detiene su avance y atenúa sus consecuencias una vez establecida.

Esto se logra a partir de la adopción de medidas que sean capaces de impedir que se produzcan consecuencias físicas y psíquicas o al impedir que las consecuencias una vez producidas, afecten la integridad física, psicológica y las relaciones laborales negativas.

Si bien esta tarea implica el compromiso y colaboración de toda la organización, los garantes de que se establezcan políticas en materia de prevención tendientes a determinar, promover y mantener adecuadas condiciones ambientales en los lugares de trabajo, son los responsables del servicio de Higiene y Seguridad en el Trabajo y el Servicio de Medicina del Trabajo.

Cuando se habla de prevención, hay que considerar que existen 3 niveles:  la Prevención Primaria, Secundaria y Terciaria.

  • La prevención primaria es aquella en la que se adoptan medidas que tienen como objetivo evitar la aparición de una enfermedad o problema, llevando el foco de atención hacia los factores causales y los factores predisponentes o condicionantes. En síntesis, son acciones implementadas para disminuir la incidencia de la enfermedad. La prevención primaria se logar impartir por medio de una educación sanitaria, brindando información sobre medidas, técnicas y procedimientos encaminadas a mejorar además de la salud el resto de las condiciones de vida de la población: sociales, ambientales, económicas, laborales, etc.
  • La prevención secundaria va encaminada a detectar la enfermedad en sus estadios precoces, es decir, una vez aparecida la enfermedad o el suceso. Consiste en aquellas acciones que hay que poner en marcha para abordarla lo antes posible y actuar sobre ella. Este tipo de prevención se dirige evitar el desarrollo de la patología.
  • La Prevención Terciaria se refiere a acciones relativas a la recuperación de la enfermedad, para ello es necesario un correcto diagnóstico, tratamiento y rehabilitación física, psicológica y social en el caso de que se haya producido invalidez o secuelas. Es de gran importancia el seguimiento del paciente, no solo de las consecuencias fiscas acarreadas sino desde el acompañamiento psicológico que conlleva aceptar y superar lo producido. Para ello es fundamental la aplicación del tratamiento y las medidas de rehabilitación adecuadas.

Pero en la actualidad, la mayoría las empresas ponen en marcha medidas preventivas a partir de un hecho ocurrido, actuando así desde la prevención secundaria. Comienzan a atender las consecuencias una vez producidas, dando lugar en varias ocasiones a la aparición de la prevención terciaria.

Nos encontramos frente a un gran desafío: ver más allá de lo que la legislación vigente establezca,  no esperar a actuar y/o  tomar medidas a partir de un suceso inesperado; hoy más que nunca deben tener una amplia mirada acerca de la prevención, estar un paso más adelante, anticiparse a los hechos, a detectar posibles  riesgos potenciales,  a concientizar, a tomar medidas, a   generar marcos y procedimientos de trabajo frente cualquier riesgo que pueda suceder, aun que sean muy pocas las probabilidades de que ocurra. 

En estos tiempos, la a aparición e innovación de la tecnología, nuevas técnicas y procesos de trabajo, traen aparejado nuevos riesgos que aun, en muchos casos, no se han detectado, por eso es muy importante hacer énfasis en la prevención primaria, y no esperar a actuar frente un siniestro.

Hacer en énfasis en la prevención primaria es tarea de todos, por eso es importante la comunicación de los distintos estratos de la organización, tanto ascendentes como descendentes, compartir en conjunto sucesos que pueden provocar potenciales riesgos.

El compromiso de los actores conlleva a un medio ambiente seguro y saludable, contribuye a al bienestar biopsicosocial, la productividad de la empresa, a disminuir los índices de siniestralidad y combatir el ausentismo.

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