ansiedad producida por el confinamientos

Columna del experto: El confinamiento, un ambiente que contribuye al aumento de ansiedad

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* Por Ezequiel Dominguez, Licenciado en Relaciones Laborales – Servicios de Prevención, Provincia ART

La pandemia producto del Covid-19 preocupa a la mayoría de los habitantes del mundo y la mayoría de los estados resuelven la cuarentena obligatoria para evitar la propagación del virus.

El confinamiento y el gran nivel de incertidumbre contribuyen a la generación de altos niveles de ansiedad. Se está atravesando un período que implica mucha adaptación y una etapa para desarrollar la paciencia, ya que esta situación expone a un sinfín de escenarios que no formaban parte de la regularidad de las rutinas.

Una problemática que afecta a gran parte de la población tiene que ver con el hecho de estar demasiado tiempo dentro del hogar y no salir. Muchas personas no habitúan pasar demasiado tiempo en sus hogares, lo que representa un nuevo desafío.

Estar 24 horas en un mismo domicilio compartiendo con la familia y en algunos casos estando solo, implica entretener a los niños, mantener la cordialidad y la armonía en la pareja, o bien conocerse a uno mismo. Pero para aquellos que pasan la cuarentena solos y enfrentan una situación totalmente distinta, las tecnologías son las aliadas a la hora de tener contacto con el entorno.

Estas tecnologías posibilitan teletrabajar, seguir cualquier actividad de formación y las reuniones virtuales con familiares y amigos. Esto a la vez implica un gran esfuerzo de los usuarios a adaptarse y, sobre todo, en aquellos que en la práctica no las utilizaban de forma habitual.

Miedos y preocupaciones

En este contexto es normal que aparezcan miedos y preocupaciones con respecto al virus, a la vez que temores de enfermar o que enfermen seres queridos.

La ansiedad comienza a ser un concepto que se utiliza en la dialéctica cotidiana y aún más en tiempos de pandemia. Es muy frecuente escuchar en nuestro entorno que las personas padecen una “crisis de ansiedad”.

¿Qué es la ansiedad?

La ansiedad es una emoción que nos prepara para manejar de forma anticipada los peligros. Es una respuesta habitual ante situaciones, una señal de alerta que advierte un peligro inminente: es prepararse para responder a aquello que se le presenta, en búsqueda de una resolución.

El problema esencial es cuando sobrepasa cierta intensidad o duración que trae aparejado malestar o un deterioro significativo, con síntomas físicos y psicológicos afectando nuestro bienestar.

A nivel físico se distinguen síntomas como náuseas, vómitos, malestar gastrointestinal, sudoración, sequedad de boca, mareo, tensión muscular, cefaleas, palpitaciones, problemáticas en aspectos sexuales y aumento del ritmo cardíaco; entre otros.

A nivel psicológico, se puede manifestar en excesiva preocupación, agobio, miedo a perder el control, dificultades para la concentración y la atención, pérdida de  la memoria, irritabilidad, inquietud, mucho nerviosismo, sensación de peligro inminente, problemas para conciliar el sueño o mantenerlo.

El trastorno del sueño es una problemática que nace como consecuencia de modificaciones en la rutina, aumento de la ansiedad y cambios del estado de ánimo.

El sueño cumple una función esencial en la regulación emocional y la dificultad para dormir afecta ese funcionamiento. Por eso, es recomendable establecer un horario para acostarse, despertarse y dormir 8 horas diarias.

Algunas de las estrategias para manejar los niveles de ansiedad

  • Organizar una rutina diaria, determinando horarios para alimentarse, dormir, trabajar, hacer actividades físicas y disfrutar del ocio.
  • En épocas de aislamiento, la inactividad no es una buena aliada, por lo cual es aconsejable la actividad física.
  • Evitar el exceso de información: mantenerse en conocimiento pero no sobrexponerse.
  • Mantener una alimentación saludable y equilibrada.
  • Dedicarles el tiempo necesario a los horarios de la comida. Comer relajado, tranquilo y de manera consciente.
  • En momentos donde el agobia, el estrés y la preocupación se presenten, realizar actividades de relajación, como meditación, respiración consciente, mindfullnes o yoga.
  • En algunos momentos al día estar solo disfrutando alguna actividad que sea placentera, como escuchar música, tomar un baño relajante o leer un libro.

Las estrategias mencionadas ayudan a manejar la ansiedad, pero cuando esta situación comienza a ser perjudicial en nuestras vidas, es el momento adecuado para hacer una consulta médica y/o psicológica.

Provincia ART ofrece cursos virtuales a sus clientes para el manejo de la ansiedad y el estrés. Consultá los horarios haciendo click aquí.

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