Columna del experto: OSHA 3992, cómo adecuar los espacios de trabajo para prevenir la COVID-19

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*Por Carlos Rivas, Lic. en Higiene y Seguridad y posgrado en Toxicología – Provincia ART


Con recomendaciones claras y concretas, la nueva guía OSHA 3992 nos permite preparar mejor los lugares de trabajo para prevenir el contagio de COVID19.

Esta nueva OSHA no es una norma ni crea obligaciones legales, sino que sirve como herramienta para la implementación ordenada de medidas preventivas en los ambientes laborales en el contexto de la pandemia de COVID19.

Los empleadores pueden utilizarla como base para desarrollar su protocolo de trabajo seguro. Además, la Occupational Safety and Health Administration de Estados Unidos publicó guías breves adaptadas a las diferentes industrias y actividades económicas (https://www.osha.gov/spanish-resources-covid-19.html) que la complementan.

La OSHA 3992 se enfoca en la necesidad de que los empleadores implementen controles a partir de la determinación del nivel de exposición al riesgo de cada puesto de trabajo. Entonces, los riesgos, las fuentes de exposición y las rutas de transmisión, son aspectos básicos para desarrollar la estrategia preventiva.

Plan de preparación y respuesta

A nivel general, la guía establece que los empleadores deben contar con un plan de preparación y respuesta que contemple:

  • Lavado de manos frecuente y exhaustivo.
  • Buenos hábitos respiratorios, incluyendo cubrirse la boca al toser y estornudar.
  • Provisión de elementos de higiene, papel descartable y depósitos para la basura
  • Distanciamiento social.
  • Alentar que los trabajadores permanezcan en sus hogares si tienen síntomas.
  • Desalentar que los trabajadores compartan teléfonos, escritorios, oficinas u otras herramientas y equipo de trabajo.
  • Limpieza constante de objetos y superficies.
  • Protocolos para la identificación y aislamiento de casos sospechosos o confirmados.
  • Garantizar que los trabajadores conozcan la estrategia preventiva y medidas adoptadas.

Las restantes medidas se determinarán de acuerdo con el esquema conocido como “jerarquía de controles”: siempre es preferible intentar remover sistemáticamente el riesgo, en lugar de confiar en que los trabajadores reduzcan su exposición individual.

Cuando el riesgo no puede eliminarse (como en el caso de la COVID19), las medidas de protección más efectivas son: controles de ingeniería, controles administrativos, prácticas de trabajo seguro y uso de EPP. Para la mayoría de los puestos es aconsejable una combinación de estas medidas.

Filtros de alta eficiencia

Cuando habla de controles de ingeniería, la OSHA hace referencia a instalar filtros de aire de alta eficiencia, mejorar el volumen de ventilación de los ambientes laborales, instalar barreras físicas, instalar buzones para recibir la mercadería, y también medidas más sofisticadas en ambientes más riesgosos: como ventilación de presión negativa en cuartos de aislamiento en establecimientos sanitarios, salas de autopsias, entre otros.

En cuanto a los controles administrativos, los cambios que deben producirse son a nivel de organización del trabajo y de las políticas de personal. Algunos ejemplos pueden ser: alentar a los trabajadores enfermos o con síntomas a que permanezcan en sus hogares, minimizar el contacto cotidiano dentro del establecimiento, flexibilización de días y horarios de trabajo; informar y capacitar a los trabajadores.

EPP y riesgo de la actividad

Finalmente está el uso de EPP en relación con el riesgo de la actividad desarrollada, a saber:


RIESGO MUY ALTO O ALTO: son trabajos con exposición a fuentes conocidas de contagio de COVID19 -aerosoles, recopilación o manejo de especímenes-. Se trata de médicos, enfermeros, dentistas, paramédicos, técnicos, personal de laboratorio, personal de morgues, personal sanitario de apoyo, atención y transporte. La mayoría de estos trabajadores necesitan usar guantes, un traje, escudo facial o gafas y una máscara facial o un barbijo / mascarilla, dependiendo de sus tareas. Las máscaras o pantallas faciales también pueden usarse encima del barbijo para prevenir su contaminación y prolongar su vida útil.

RIESGO MEDIO: son trabajos que requieren un contacto frecuente o cercano con otras personas en zonas de transmisión comunitaria, como las tareas de atención al público en general. Los trabajadores podrían necesitar una combinación de guantes, traje, máscara facial o gafas.

RIESGO BAJO: son trabajos que no requieren contacto constante ni cercano con otras personas y por eso no se recomienda EPP adicional. Si utilizaban EPP para sus tareas rutinarias, deben continuar usándolo.


La guía explica con detalle y claridad cómo combinar las medidas de ingeniería, administrativas y los EPP para cada nivel de riesgo y con ejemplos concretos para determinados tipos de trabajo.
Para más información, descargar la guía completa en: https://www.osha.gov/Publications/OSHA3992.pdf

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