limpiar con lavandina

Tóxicos por mezclas de lavandina con otros productos de limpieza

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Pueden afectar a las mucosas de nariz, boca y pulmones e, incluso, al hígado, al corazón o al cerebro.

Es posible que sintamos el impulso de mezclar el desinfectante, en concreto, la lavandina, con otros productos de limpieza, pensando que su efecto será más “potente”. Sin embargo, hay que aclarar que la lavandina que se utiliza para limpieza y desinfección es una disolución de hipoclorito sódico en agua.

En su estado natural, el cloro, base del hipoclorito sódico, es un gas muy oxidante que afecta a las mucosas de nariz, boca y pulmones. Puede llegar a producir quemaduras graves, e incluso, ha sido causa de paros respiratorios. Quizás es de interés saber que para que el cloro pueda ser disuelto en agua y crear lavandina, se utiliza una solución alcalina con hidróxido de sodio o sosa que, a su vez, da lugar al hipoclorito de sodio.

No mezclar la lavandina

Así que la recomendación es que la lavandina no debe mezclarse con ningún producto de limpieza como se muestra en esta animación desarrollada por Provincia ART. El hipoclorito sódico es incompatible con muchos productos químicos y los gases resultantes de esa mezcla pueden ser tóxicos. Por ejemplo, mezclar amoniaco con lavandina produce cloraminas, que son sustancias muy dañinas que afectan a pulmones e hígado.

Es muy peligroso mezclar lavandina y alcohol. Esta mezcla obtiene cloroformo lo que puede llevar a un paro respiratorio.

Para limpiar pisos o paredes, en un área con ventilación, se recomienda diluir 20 mililitros de lavandina en un litro de agua sin mezclar. Una vez bien seco, si se quiere, se puede volver a fregar con un agua y jabón multiusos, por supuesto sin mezclar con otros productos. Se debe dejar secar hasta que se evapore el agua.

También es muy importante utilizar siempre guantes protectores y seguir las recomendaciones para el cuidado de la piel de las manos en contacto con desinfectantes.

Compra, almacenamiento y conservación de la lanvadina

La lavandina hay que conservarla en un envase limpio, opaco, cerrado y debidamente identificado. El almacenamiento debe superar los 120 días. El lugar de almacenaje debe ser seco, oscuro, limpio y fresco –con una temperatura inferior a los 25 ºC-.

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