beber alcohol en el trabajo

Qué hacer cuando mi compañero toma alcohol en el trabajo

Share on facebook
Share on google
Share on twitter
Share on linkedin

Los programas de prevención y apoyo en relación con el consumo de alcohol y sustancias que pueden generar adicción son necesarios en cualquier empresa

El alcohol está muy presente en la sociedad: su consumo suele ser social y fuera del trabajo, pero es una sustancia psicoactiva que puede llegar a causar dependencia. En ese punto, su consumo es nocivo y puede perjudicar de forma muy seria no solo a quien es dependiente sino también a sus familiares, amigos, compañeros de trabajo e, incluso, a desconocidos, de forma puntual.

El abuso o consumo nocivo del alcohol, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), puede ser la causa de más de 200 enfermedades y trastornos de salud. En este punto se deben enumerar: problemas mentales y comportamentales, incluido el alcoholismo, enfermedades no transmisibles como la cirrosis hepática, algunos tipos de cáncer, patologías cardiovasculares, traumatismos e, incluso, accidentes de tránsito.

Qué es alcoholismo

Es importante tener presente que la salud no es solo ausencia de enfermedad: también es el propio sentido de bienestar, la satisfacción y capacidad de desarrollo sobre el proyecto de vida de cada persona. La salud se aborda, por tanto, desde una perspectiva médica, psicosocial, laboral y laboral.

Tiendo esto en cuenta, hay que apuntar que el alcoholismo es una enfermedad. Es progresiva, crónica y, en muchos casos, mortal. Produce una dependencia física –si se interrumpe la ingesta de la/s sustancia/s alcohólica/s hay síntomas como temblores o sudoración- y hay un convencimiento, por parte del enfermo, de que no puede vivir la vida sin beber alcohol. Sin embargo, también hay que destacar que tiene tratamiento.

Los desencadenantes o causas pueden ser diversos: desde un acceso abierto y fácil a las bebidas alcohólicas, tener familiares alcohólicos, ver desde la infancia cómo bebiendo alcohol los adultos “evitaban” algún tipo de estrés o situación que les era difícil afrontar, abuso del alcohol en situaciones de socialización, estrés continuado, etcétera.

Algunos signos de que se puede estar ante un caso de exceso de consumo de alcohol pueden ser:

  • Descuido en la higiene personal y la alimentación.
  • Trastornos del sueño.
  • Cambios de personalidad.
  • Ausentismo ocupacional frecuente.
  • Errores, torpeza y retrasos recurrentes en el trabajo.
  • Conflictos con compañeros.
  • Falta de concentración y/o atención.
  • Lagunas mentales.
  • Reaccionar a la defensiva si algún compañero o conocido menciona el tema.
  • Mentir sobre la cantidad de alcohol que se ingiere al día.

Alcoholismo en el trabajo

Una investigación publicada en la revista ‘Medicina y Seguridad del Trabajo’ concluyó que “el consumo de alcohol u otras drogas es muy prevalente en el medio laboral. Se estima que el 10% de los activos laboralmente son bebedores de riesgo -más de 40 gr./día en mujeres y de 60 gr./día en varones-, y el 8% son bebedores abusivos y frecuentes.”

Programas de prevención y apoyo

Sin duda, la repercusión que el consumo de alcohol o las sustancias que llegan a producir adicción, es muy importante en el medio laboral. La recomendación, siempre, es contar con programas de prevención y apoyo en relación con el consumo de alcohol y otras drogas en las compañías. Estas iniciativas aportan pautas para plantear actuaciones preventivas, orientación para el abordaje asistencial de los trabajadores con problemas y cómo deben proceder sus compañeros y, además, criterios de derivación profesional –médica y psicológica-.

Artículos Relacionados