rincón de los riesgos

Protocolo COVID-19: un aliado para fomentar el comportamiento sano y seguro en las organizaciones

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Por Verónica Dominguez, Licenciada en Ciencias Políticas, Jefa de Servicios de Prevención, Provincia ART

Desde que comenzó la pandemia, los empleadores debieron llevar a cabo el armado de un Protocolo para el retorno seguro de sus trabajadores.

Cada empresa, comercio, industria o institución debe armar un protocolo de acuerdo con sus riesgos y actividades en el que también se deben contemplar las diferentes normativas vigentes en su jurisdicción. Más allá de eso, hay temas comunes que todo protocolo debe incluir.

En primer lugar, una carátula con los datos de identificación de la empresa y el establecimiento: razón social, CUIT, dirección, cantidad de trabajadores y turnos (se puede detallar la cantidad total y la cantidad máxima durante COVID19), datos del responsable de S&H firmante, fecha y versión. También puede detallarse las personas (y sus cargos) involucradas en la elaboración y aprobación.

Como los protocolos deben exponerse y en general constan de varias páginas, una opción interesante es colocar en la carátula un código QR que, al leerlo, redireccione al documento completo de forma on-line.

Se coloca una introducción al COVID-19, menciones de la normativa más relevante y a continuación las diferentes medidas preventivas.

Medidas preventivas generales: distanciamiento social, etiqueta respiratoria, lavado de manos, no compartir utensilios ni objetos, limpieza y desinfección extremadas, ventilación de los locales, incremento del teletrabajo y trámites digitales para reducir la dotación presencial y la movilidad de las personas.

Medidas preventivas de ingeniería: identificación de zonas, colocación de barreras o mamparas, optimización de sistemas de ventilación, etc.

Medidas preventivas específicas según riesgo al que se encuentran expuestos los puestos de trabajo (agrupados por grandes categorías). Para este punto es de ayuda utilizar las guías técnicas acordes a cada riesgos según activdad. Puede utilizar en esta sección un cuadro de identificación de riesgos y puestos asociados (aunque no se lo incluya en el protocolo, es importante hacer el ejercicio).

Prevención en el transporte, tanto el que emplean los colaboradores para movilizarse hacia los lugares de trabajo como con los propios vehículos de la compañía (si los tuviera, de pasajeros o de carga).

Medidas preventivas al ingreso y egreso de personas al establecimiento. La lista es amplia y se pueden sumar y combinar: declaración jurada de salud, toma de temperatura, lavar y/o desinfectar las manos con alcohol en gel, desinfectar las suelas del calzado con alfombra con desinfectante o trapo húmedo con desinfectante, etc. Cabe aclarar que los arcos o cabinas sanitizantes que combinan el rociado de productos químicos con la luz UV no están probados científicamente ni aprobados por ANMAT. De hecho, en Europa se encuentran definitivamente prohibidos. Las medidas preventivas deben aplicarse a colaboradores propios, proveedores, clientes, etc. En lo posible, restringir la concurrencia de terceros a las oficinas.

Medidas preventivas en la recepción y despacho de carga (materias primas, productos intermedios, productos terminados, etc) y de documentación. Designar un lugar específico para depositar los elementos, ventilarlos y desinfectarlos (siempre que se pueda).

Uso de espacios comunes: sanitarios, comedores, salas de espera, vestuarios. Establecer reglas compatibles con las medidas preventivas generales.

Elementos de protección personal: cuáles, para qué puestos, cómo se registra la entrega, capacitación al personal en su colocación, uso, descarte o desinfección si no fueran desechables.

Elementos de higiene: habilitar el acceso a, como mínimo, agua y jabón y toallas descartables. En la medida de lo posible, abastecer los espacios de trabajo (en particular los clave, donde hay concentración de personas y superficies de contacto) con alcohol en gel, toallas descartables, pañuelos descartables y tachos debidamente identificados.

Rutinas de limpieza y desinfección: zonas, superficies de contacto, productos empleados, horarios y frecuencia, medidas especiales para el personal de limpieza, retiro de los residuos, identificación de los residuos.

Procedimiento para la gestión de casos sospechosos y confirmados, así como sus contactos estrechos. Responsables y números de contacto. Vigilancia de la salud de la dotación.

Plan de comunicación y capacitación del protocolo y sus disposiciones. Registro.

Algunas empresas también incluyen un régimen de sanciones ante los incumplimientos. Es clave que éstas se encuentren en línea con la Ley de Contrato de Trabajo y las disposiciones propias de la actividad (Convenio Colectivo, normas particulares).

Provincia ART dispone de guías técnicas y protocolos por actividad e industria. Para conocerlos hace click aquí.

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